domingo, 4 de diciembre de 2011

Los Bonnie & Clyde del tiempo


El viernes pasado fui al cine. ¿Para qué? Para ver la última película del ex cantante pop reconvertido en actor Justin Timberlake. In Time, así se llama su nueva incursión cinematográfica. ¿Y por qué la fui a ver? Algo me llamó la atención desde el momento en el que vi el tráiler hace un mes, y no fue Timberlake, os lo aseguro. Ese algo me empujó a llevar a mi amigo Joan a regañadientes a ver la producción, y ese sexto sentido no me falló. Lejos de ser la típica historia futurista made in USA, el director Andrew Niccol consigue en esta cinta mantener al público expectante hasta el final e incluso hay cabida para la reflexión.

“Para que unos pocos vivan eternamente, la mayoría tiene que morir”. En esta frase se resume el argumento de In time. Niccol crea un futuro en el que los ricos viven para siempre, pero los pobres mueren a los 25 años. Su riqueza no consiste en euros, ni dólares, sino en tiempo de vida. El tiempo es la moneda de cambio con la que la gente paga sus lujos o necesidades. En ese mundo futurista los humanos, al cumplir veinticinco años, dejan de envejecer, pero sólo tienen un año más de vida. Transcurrido ese año, mueren a menos que «compren» tiempo y rellenen con él sus “relojes de vida”. De este modo, los ricos viven eternamente, mientras que el resto vive al día.

En este panorama de vidas a contrarreloj y estatus sociales, encontramos a un Justin Timberlake metido de lleno en su papel del joven Will Salas. Salas ha cumplido ya 28 primaveras y pasa de ser pobre a rico gracias al tiempo que le regala Hamilton, un hombre de más de 100 años que está cansado de vivir. El nuevo rico pronto conoce a Sylvia Weis (una Amanda Seyfried más morena de pelo), hija de un gran magnate del tiempo que se convertirá en su compañera de aventuras. Juntos realizarán una serie de robos a bancos de tiempo para distribuir las “ganancias” entre los pobres, con los guardianes del tiempo pisándoles los talones.

Puede que todo esto suene inverosímil e irreal, una especie de peli de ciencia ficción al más puro estilo Alien, pero no es sino una muestra más dura de la actual realidad. Hoy en día también hay pobres y ricos, para que haya adinerados es necesario que la mayoría viva en la miseria, la subida de impuestos (representada en la película) tampoco afecta a todos por igual… En realidad, me pregunto, ¿qué separa a Will Salas de un joven trabajador mal pagado de la actualidad? ¿Cuál es la diferencia entre el bussinesman del tiempo el señor Weis y un pez gordo de Wall Street? ¿O la inflación que padecen los personajes del film y la provocada por la crisis ahora? ¿Realmente difiere tanto el futuro representado en In Time del presente en el que estamos inmersos?

De esta manera, y aunque de manera algo fantasiosa, Niccol no se aleja tanto de la realidad en esta película. Puede pecar a veces de predecible (con la relación amorosa entre los dos protagonistas) y recurrir a la lágrima fácil (como cuando muere la madre del protagonista). Sin embargo, el argumento va más allá de una simple proyección de un imaginario futuro próximo. No sabemos qué pasará dentro de X años, y no es eso lo que interesa contar a Niccol, sino que prefiere llevar a cabo una reflexión sobre el hoy proyectado en el mañana. El director parece decirnos que cambie lo que cambie en el futuro, paguemos con tiempo o con monedas, las diferencias sociales están ya muy arraigadas y es difícil transformar un sistema tan establecido. Sin embargo, siempre nos quedará la esperanza, esperanza de que haya gente luchando por cambiar lo imposible. En este caso, los ilusos en cuestión son Will y Sylvia, los Bonnie & Clyde del tiempo.

Para más información pinchar aquí.

1 comentario:

  1. Qué interesante me parece que hayáis iniciado un blog!
    La verdad es que esta es de esas películas que no perdería un minuto en irla a ver. Tal vez sea por mi desafección a la ciencia-ficción o por simplemente parecereme a priori que no saldré de la sala pensando en ella más allá del primer semáforo.
    No obstante, me parece hábil por tu parte intentar sacarle tu propio partido!

    Creo que iré haciéndome asiduo al blog, a ver que sorpresas me depara! Y por recomendar que no quede, esta semana hasta el próximo jueves, Festival de cine en el 'Renoir Floridablanca' con cuatro películas que me parecen muy interesantes, destacando a 'The Artist' que como ya te comenté, pasa al podio de mejores películas de este año en mi opinión.

    Un abrazo,

    Edu :D

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